Las sandalias blancas lucen impecables, hasta el primer roce. La buena noticia: la mayoría de las marcas desaparecen en pocos minutos con el enfoque suave adecuado. Aquí te explicamos cómo limpiar sandalias blancas y mantenerlas como nuevas.
Cómo limpiar sandalias blancas
- Elimina la suciedad suelta con un cepillo suave y seco.
- Limpia con un paño húmedo y una gota de jabón suave; trabaja con suavidad en círculos pequeños.
- Para manchas difíciles, usa un cepillo suave (un cepillo de dientes viejo funciona muy bien) con un poco de agua jabonosa.
- Retira el jabón y deja secar al aire, lejos del sol directo y del calor.
Cómo mantenerlas blancas
- Límpialas después de cada uso para que las marcas no se fijen.
- Guárdalas limpias y secas. Cómo guardar sandalias.
- Evita la lejía fuerte, que puede amarillear algunos materiales con el tiempo.
Un cuidado que prolonga su vida
Un repaso rápido y regular mantiene cualquier sandalia con aspecto más nuevo durante más tiempo. Consulta nuestra guía de cuidado completa.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar lejía? Es mejor evitarla: el jabón suave y el agua son más seguros.
¿Con qué frecuencia? Un repaso rápido cada pocos usos mantiene el blanco impecable.